Siguen buscando la verdad, sin nosotros

El  último 5 de abril, el memorial “El Ojo que Llora” volvió a ser escenario de la incansable jornada de los familiares afectados por el conflicto armado interno, quienes siguen reclamando verdad y justicia. Ese día participaban de una ceremonia de colocación de nombres de mujeres, hombres y comunidades víctimas de la violencia política que azoto al Perú entre 1980-2000.

Ojoquellora1Aquella tarde soleada, acompañados por algunos religiosos y activistas de derechos humanos –los de siempre –, volvieron a compartir su dolor y su esperanza colocando una piedra más con el nombre de aquel hijo o hija, papá  o mamá,  abuelo o abuela,  desaparecido o asesinado en medio de una guerra sin sentido que ha dejado heridas que aún cuesta cerrar.

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